Azoteas con encanto: tres terrazas altas en Barcelona para comer y brindar mirando la ciudad
El frío todavía no termina de aparecer y eso es una buena excusa para seguir disfrutando de la ciudad desde las alturas. Las últimas semanas han dejado tres nuevas terrazas elevadas donde se come bien y se brinda mejor, y el otoño es un momento ideal para subir y contemplar Barcelona desde otra perspectiva. Os las presentamos una a una.
La Pajarera: el punto más céntrico de la ciudad
Si entendemos la plaza de Catalunya como el kilómetro cero, difícilmente habrá una azotea más central que la del recién estrenado Hotel Bless Barcelona. Se llama La Pajarera, ocupa el lado norte de la plaza y recibe tanto a huéspedes como a visitantes en cualquier momento del día: nada llega mejor que un café al levantarse, un aperitivo, una comida tranquila o un cóctel cuando cae la tarde.
El espacio cuenta con una piscina rodeada de hamacas y camas balinesas, además de mesas y butacas orientadas hacia la plaza de Catalunya, con un rincón muy apetecible que mira al paseo de Gràcia. La cocina propone platos de inspiración mediterránea e internacional para compartir: ensaladilla de salmón con mayonesa de eneldo y encurtidos, tartar de atún rojo con ajoblanco de yuzu, brioche de meloso con wakame y mayonesa de kimchi o un tiradito de corvina con salsa de fruta de la pasión.
El apartado dulce lleva el sello de Hofmann, la firma barcelonesa que dispone de un pequeño espacio en el lobby del hotel. Y para quienes disfrutan de la coctelería, hay una carta clásica que a partir de noviembre sumará creaciones de la bartender Adriana Chía. Un aviso práctico: la terraza no ofrece resguardo frente a la lluvia, así que si el cielo se tuerce, mejor bajar a Sinedie, el restaurante del hotel inspirado en los wine bars italianos, con muy buen producto y platos bien ejecutados.
Chimú: sabores nikkei con el mar a un lado y la montaña al otro
En lo alto del Hotel LabTwentyTwo Barcelona ha llegado Chimú, un espacio con dos caras muy distintas: una terraza que mira al mar y una sala decorada con maderas y vegetación cuyas ventanas enmarcan la montaña. La propuesta es cocina nikkei atrevida, firmada por Jairo Balcázar, que pasó por Noxe (Hotel W). Los cócteles de autor corren a cargo de Oriol Codina, ex de Dry Martini.
La carta está pensada para compartir. Para empezar, entrantes y snacks originales como el chulpi (maíz peruano tostado con sal de yuzu) o un guacamole nikkei con aguacate, tabasco verde, masa crujiente de gyoza, chalaquita y lima. Entre los principales, además del ceviche de la casa (corvina, leche de tigre de yuzu, puré de boniato y maíz choclo), destacan los Nori Tacos, las estrellas del local: las 'tortillas' son en realidad alga nori en tempura y las hay de tartar de atún, de salmón, de tofu crujiente y de pollo karaage, siempre con arroz. También hay carnes, pescados y verduras a la parrilla.
De postre, dos apuestas que no defraudan: la tapioca de coco con sorbete de manzana verde, puré de fruta de la pasión y merengue de matcha, y el pastel de tres leches con merengue, crujiente de coco, helado de plátano y caramelo de miso. Y para brindar, cuesta decidirse: Matchimú (vodka, matcha, vainilla, leche y fresas), Coco-roku (ginebra, coco, manzana, leche, lavanda y chicha morada) o el Geisha Pornstar (vodka, fruta de la pasión, yuzu, vainilla y sake espumoso).
La planta 19 del Novotel: vistas de casi toda la ciudad
Pegadita a la Torre Glòries, en la avenida Diagonal (con acceso por la calle de la Ciutat de Granada, 201), la azotea acristalada de la planta 19 del Hotel Novotel Barcelona City también recibe a clientes no alojados en el establecimiento. Desde arriba se abarca prácticamente cualquier punto de la ciudad, y el plan puede ser tan sencillo como subir a tomar un vermut o unas tapas, disfrutar de una comida informal o esperar al atardecer con un cóctel mientras los edificios se van iluminando.
La propuesta gastronómica es mediterránea, con producto local y de proximidad, y apuesta por platos informales que huyen de los experimentos. En la carta hay tablas de embutidos y quesos catalanes realmente tentadoras, bravas, croquetas de la casa, calamares a la andaluza con emulsión cítrica, burrata con tomate y varias opciones vegetarianas. Para beber, vinos, cavas, sangrías y cócteles con y sin alcohol; atendé a combinados como el Nou19 Spritz Aperol, el Mediterranean Mule o el Saüc Gin Tonic Poblenou, que evocan el lugar donde estás.
Tres maneras muy distintas de mirar la ciudad desde arriba, cada una con su estilo y su cocina. Ahora solo falta que el otoño acompañe.


