Vida a caballo entre Madrid y Barcelona: así es el día a día de Gabriel Rufián
Quien imagine que los diputados viven todos en pisos señoriales haría bien en escuchar cómo se lo cuenta el propio Gabriel Rufián. El rostro más visible de ERC en el Congreso ha detallado en una entrevista televisiva cómo reparte su semana entre Madrid, donde solo paga alquiler los tres o cuatro días de Pleno, y Cataluña, donde duerme en casa de su madre. La anécdota doméstica retrata a uno de los políticos con más presencia mediática del país y con una biografía profundamente ligada a Barcelona y su área metropolitana.
De alquiler en Madrid y en casa de su madre
El político ha explicado que, durante los días de Pleno en la capital de España, vive de alquiler, mientras que cuando regresa a Cataluña se instala en el hogar de su progenitora. «Es muy joven», ha señalado, y como no tiene hermanos, la herencia llegará «tardísimo», hasta el punto de desear no heredar nunca, que es como él prefiere que las cosas sigan. Detrás del humor hay una historia de esfuerzo: sus padres lo tuvieron cuando apenas habían alcanzado la mayoría de edad, y él los recuerda «siempre trabajando»: ella como auxiliar administrativa y de enfermería a base de suplencias, él como cocinero, transportista o comercial.
Raíces andaluzas entre el Fondo y Badia
Nacido en Barcelona a principios de los años 80, Rufián creció en una familia trabajadora de origen andaluz. Sus abuelos emigraron desde Jaén y Granada hacia Cataluña, algo que él reivindica como su mayor orgullo. Su infancia transcurrió entre el barrio del Fondo de Santa Coloma de Gramenet y Badia del Vallès, dos zonas de gran densidad de población inmigrante en la periferia de la metrópoli. Ese trasfondo, con el castellano como lengua de la calle, marcaría después su discurso: un independentismo que busca sumar a quienes no encajan en los círculos catalanistas más tradicionales.
De los recursos humanos a la política
Formado en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde se diplomó en Relaciones Laborales y se graduó en Dirección y Gestión de Recursos Humanos, trabajó más de una década en el sector privado, en empresas de selección de personal y consultoría laboral del entorno metropolitano. Su salto público llegó a través de Súmate, la plataforma que aglutina a independentistas de habla castellana, y su actividad en redes le convirtió en un rostro mediático durante los años del procés. En diciembre de 2015 encabezó la lista de ERC al Congreso y desde entonces ha revalidado escaño y liderazgo en la bancada republicana.
Del hemiciclo a la mesa de negociación
Su estilo parlamentario, directo y efectista, le ha valido momentos sonados en la Cámara Baja, con atrezzo que ha ido de camisetas con lemas a impresoras o esposas. También es de los políticos más activos en X y TikTok, donde la ironía y las frases cortas le conectan con públicos jóvenes. Su papel ha evolucionado con el tiempo: con Pedro Sánchez en La Moncloa y el giro pragmático de ERC liderado por Oriol Junqueras, pasó de la confrontación a ser pieza clave de la gobernabilidad, negociando los Presupuestos Generales y leyes como los indultos, la derogación del delito de sedición o la Ley de Amnistía. Además, presenta en YouTube el programa de entrevistas La Fábrica.
Su lado más cotidiano en el área de Barcelona
Pese a pasar buena parte de la semana en Madrid, su residencia sigue fijada en el área de Barcelona, entre Sabadell y Santa Coloma, donde vive con su familia. Su vida lejos del hemiciclo se aleja de la alta burguesía del Upper Diagonal: comercios de barrio, transporte público, cultura urbana y fútbol local. Según relató en Salvados, solo tiene una propiedad, una vivienda en Barcelona donde residen su hijo y su expareja; el Portal de Transparencia recoge, además, que posee al 50% otra casa adquirida mediante una ejecución en 2018.
En las municipales de 2023 se presentó como candidato de ERC a la alcaldía de Santa Coloma de Gramenet, aunque el PSC de Núria Parlon revalidó la mayoría absoluta, y él asumió el acta de concejal. Una vida repartida entre dos ciudades que, en el fondo, retrata a la perfección la Barcelona metropolitana de la que él mismo es producto.


