Estilo de vida

Lamine Yamal se abre en canal: Marruecos, dos culturas y su vida en Barcelona

El jugador azulgrana repasa sus orígenes, su primer viaje a Marruecos, el racismo en el fútbol y cómo vive sus paseos por la ciudad.

Lamine Yamal se abre en canal: Marruecos, dos culturas y su vida en Barcelona

Quien pase estos días por las calles de la ciudad y hable de fútbol tendrá un tema seguro de conversación. Lamine Yamal atraviesa uno de sus mejores momentos vistiendo la camiseta del FC Barcelona, y sus números lo confirman: siete goles y cuatro asistencias en los siete primeros partidos de competición. Sus cifras acompañan el excelente estado de forma de un equipo entrenado por Hansi Flick que sigue imparable, con todos los encuentros ganados hasta la fecha.

Pero más allá del césped, el '10' azulgrana ha dado mucho de qué hablar esta semana. El joven extremo, conocido por muchos como el de Rocafonda, se sentó hace una semana con Jorge Valdano en 'Universo Valdano', el espacio de Movistar Plus, y repartió sus respuestas entre el Balón de Oro, su nueva rutina de entrenamiento y su estilo de vida en Barcelona. El resultado fue una conversación cercana que muestra al ser humano que hay detrás del fenómeno deportivo.

El orgullo de crecer entre dos culturas

El futbolista nació en Esplugues de Llobregat, aunque su historia familiar une varios puntos del mapa: su padre, Mounir Nasraoui, es marroquí, y su madre, Sheila Ebana, procede de Guinea Ecuatorial. Lejos de verlo como una simple anécdota, el jugador lo reivindica como una fortaleza personal. En sus palabras, ser fruto de dos culturas ayuda en todo como ser humano, porque cuando conoces a otra persona sabes que tienes que ayudarla.

Un primer viaje a Marruecos que le marcó

Uno de los momentos más sinceros de la charla llegó cuando recordó su primera visita a Marruecos, la tierra de su padre. El extremo reconoció que se sintió completamente perdido: la gente hablaba a su alrededor y él no se enteraba de nada, porque únicamente sabía español.

Aquel desconcierto inicial le sirvió para extraer una conclusión que no ha olvidado: comprobar en carne propia lo difícil que es adaptarse a un lugar nuevo, aunque, como subrayó él mismo, al final lo consiguió. Precisamente por esa vivencia valora enormemente sus raíces: cree que crecer así le ayuda en lo social, le ha permitido probar comidas distintas y descubrir lugares e idiomas nuevos, y por eso se declara muy afortunado de donde viene.

Un contundente sí cuando le preguntan por el racismo

La entrevista también dejó espacio para un asunto delicado. Preguntado directamente por la existencia de racismo en España y en el fútbol, su respuesta fue clara: sí, y en muchas ocasiones. Según explicó, la gente es racista de manera indirecta, a veces sin darse cuenta, a través de comentarios o con simples miradas. Unas declaraciones valientes que vuelven a abrir un debate que sigue pendiente en las gradas de toda la ciudad y del país.

Paseos por Barcelona con deseo de pasar desapercibido

Y luego está su día a día en la ciudad condal. El joven crack reconoció que, cuando sale a dar una vuelta por Barcelona, sobre todo si va a comprar ropa, preferiría no llamar la atención. Le llega la típica frase de quien piensa que debe ser un privilegio poder adquirirse todo lo que uno desee, pero él tiene la sensación exactamente contraria: querría ser anónimo.

Es el precio de la fama para alguien que, en cuestión de meses, se ha convertido en uno de los futbolistas más ovacionados en la presentación del FC Barcelona y en el nombre de moda entre la afición. Los vecinos y vecinas que lo crucen por el centro ya saben: probablemente solo quiera hacer sus compras con calma.

Mientras tanto, el terreno de juego sigue siendo su mejor escaparate. Con un equipo que no da señales de freno y con un arranque de curso de vértigo, el delantero demuestra semana a semana que su crecimiento va mucho más allá de lo deportivo. Sus palabras a Valdano dejan claro que, detrás del '10' que deslumbra en cada partido, hay un joven que aprendió a mirar el mundo desde dos orillas y que no olvida de dónde viene.