Estilo de vida

De Barcelona al campo: la historia de Arnau, el joven que a los 18 años lo dejó todo por el monte

Arnau creció en Barcelona, la abandonó a los 18 años y hoy vive autosuficiente en el campo: huerto, animales y mucha tranquilidad.

De Barcelona al campo: la historia de Arnau, el joven que a los 18 años lo dejó todo por el monte

¿Cuántas veces, vecinos de Barcelona, nos hemos preguntado si la vida en la gran ciudad merece realmente la pena? El ruido, las prisas, los pisos en los que se oye al vecino de arriba... Pues Arnau, un joven de 24 años que creció entre estas calles, se hizo esa pregunta muy pronto y decidió actuar. Con apenas 18 años cogió sus cosas y se mudó en solitario a una casa en el campo para empezar de cero.

La decisión no fue fruto de la casualidad. Arnau relató en una entrevista con el youtuber Arnau Serrado que llevaba años sin sentirse a gusto en la capital catalana. Se levantaba sin energía, estudiaba con falta de ánimo y llegó a pensar que podía tener anemia por lo desganado que se encontraba. Aquel malestar constante fue el empujón que necesitó para buscar otra forma de vivir.

Una vida casi autosuficiente en plena montaña

Siete años después de aquella mudanza, Arnau vive de una manera que a la mayoría de nosotros nos parecería imposible. Cultiva un huerto ecológico, cría pollos, gallinas y patos para el consumo propio, caza de forma legal su propia carne y hasta elabora productos básicos como el jabón, una técnica que aprendió de su abuelo. Según explicó, con medio litro de aceite o 300 gramos de grasa se puede preparar jabón suficiente para todo el año.

No se trata de un capricho romántico, sino de un proyecto meditado. Él mismo reconoce que su meta no es la autosuficiencia total, sino llegar lo más lejos posible sin que eso ocupe toda su vida. Aun así, asegura que si quisiera comer únicamente lo que produce, tanto él como su familia podrían vivir y prosperar en la montaña sin problema, echando en falta solo productos como el aceite o el arroz del supermercado.

Un emprendimiento con conejos y mucho ingenio

Para financiarse, el joven ha montado un negocio de cría de conejos que ha dado a conocer gracias a las redes sociales. Además de generar ingresos, utiliza su plataforma para difundir valores como el consumo consciente, el reciclaje de materiales y la generación de energía solar.

Su compromiso con la sostenibilidad llega hasta los detalles más pequeños. En casa utilizan placas solares, se calientan en invierno con una estufa de leña que él mismo corta y recoge (bromea con que así hace un poco de gimnasio) y van a por agua a una fuente natural, a la que acuden con garrafas para llenarlas de un agua con más minerales y más sana. Incluso usa recipientes de cristal para evitar los microplásticos y prepara agua solarizada, más cargada de electrolitos. En su opinión, se habla muy poco de la importancia del agua, y recuerda que la de la ciudad suele llegar por tuberías con cal, cloro o metales pesados.

La diferencia: vitalidad, silencio y naturaleza

Lo que más destaca Arnau de su nueva vida es algo que muchos citadinos envidiarán: la vitalidad. Cuenta que vivir así le da energía y ganas de hacer cosas, de salir al huerto, de irse por la montaña, mientras que en la ciudad todo apaga. No es lo mismo, resume, estar en un piso con el vecino encima, entre contaminación, ruido y gente estresada, que abrir la ventana y ver vacas delante, con el vecino a varios metros de distancia y rodeado de sus animales.

En un momento en el que muchas personas en Barcelona sueñan con escapar del bullicio, la experiencia de este joven demuestra que hay alternativas... aunque, eso sí, exijan mucho trabajo y una buena dosis de valentía. ¿Os plantearíais dar el salto al campo como él?