1888 Suites funciona como un alojamiento boutique situado en un edificio de origen histórico. La construcción ha transitado por etapas como posada, destilería y restaurante, manteniendo vestigios materiales como antiguas botas en una de las salas. El proyecto combina una rehabilitación técnica con la conservación de elementos patrimoniales, orientándose a la prestación de servicios de hospedaje y gastronomía.
El inmueble organiza sus actividades en dos plantas. La inferior corresponde a La Destil·leria, un comedor que ofrece menú del día, cenas individuales y reuniones grupales bajo un ambiente controlado. La planta alta aloja la sección de hospedaje, formada por cuatro habitaciones, tres dobles y una cuádruple. Las estancias disponen de aire acondicionado, televisión de pantalla plana, escritorio y baño privado con ducha. Entre las modalidades destacadas se incluyen la habitación doble con balcón y la habitación doble deluxe con vistas al río, ambas con aislamiento acústico y configuración flexible de camas.
La operativa del centro se centra en equilibrar el confort moderno con la identidad arquitectónica original. Se prioriza la funcionalidad de las instalaciones, asegurando climatización, insonorización y distribución práctica de los espacios comunes y privados. La rehabilitación respeta la traza histórica mientras actualiza los sistemas necesarios para la estancia contemporánea.
Quienes planeen visitar la localidad pueden revisar la oferta disponible y reservar directamente a través de los canales oficiales del establecimiento. El alojamiento continúa su actividad habitual facilitando opciones de pernocta y alimentación en un entorno urbano consolidado.