Tecnología

De un grifo para el vino del Penedès a fabricar en Barcelona: la apuesta de Tres

Tres, empresa familiar de grifería nacida en 1968, fabrica todas sus piezas en Vallirana y combina diseño, eficiencia y servicio desde Barcelona.

De un grifo para el vino del Penedès a fabricar en Barcelona: la apuesta de Tres

Pocas historias industriales empiezan con un barril de vino, pero la de Tres sí. En 1968, Jaume Tres se puso manos a la obra para resolver un problema muy tangible que sufrían sus conocidos del sector vitivinícola del Penedès: los grifos de las barricas no cerraban del todo bien y el caudal generaba espuma y pérdidas. Aquel arreglo ingenioso se convirtió en el germen de una manera de entender la empresa que sigue viva hoy: buscar mejores soluciones para necesidades reales.

De aquel grifo para barricas se pasó, con los años, al baño y a la cocina; después llegaron la tecnología propia y la expansión internacional. Lo llamativo es que, pese al crecimiento, la base industrial no se ha movido de Barcelona y su entorno. En plena época de deslocalizaciones, no es poca cosa.

Fabricar en casa, la gran apuesta

Mientras gran parte del sector produce fuera, esta firma —que sigue siendo 100% familiar, en manos de la familia Tres, y supera los 350 profesionales— diseña y fabrica todas sus piezas en 40.000 metros cuadrados de instalaciones en Vallirana, municipio del área metropolitana de Barcelona con una larga tradición de fundiciones. Juan David Falcón, director general de la compañía, recuerda que esta zona fue históricamente el territorio de las fundiciones y que la inmensa mayoría de las empresas de grifería que existen hoy nacieron aquí.

El tiempo ha permitido integrar, mediante adquisiciones, todos los eslabones de la cadena: diseño e ingeniería, moldes y herramientas, fundición, mecanizado, limado y pulido, acabados, montaje, controles de calidad e incluso el embalaje propio. Ese dominio del proceso de principio a fin aporta trazabilidad, control y capacidad de reacción, y se traduce, según la dirección, en un equilibrio entre seis pilares: diseño, prestaciones, calidad, accesibilidad, sostenibilidad y un servicio de cercanía.

Cifras y acompañamiento a profesionales

La operativa diaria respalda esa agilidad: una media de 25.000 pedidos al mes y entregas que se resuelven en unos cinco días de promedio. Además, con el programa Prescription & Contract, la empresa acompaña a la arquitectura y a los proyectos desde sus fases iniciales con asesoramiento técnico, formación y asistencia posterior. En un hotel, por ejemplo, eso supone valorar la experiencia del huésped, el consumo, la durabilidad y la facilidad de mantenimiento antes de elegir cada pieza.

Diseño mediterráneo y lujo silencioso

En catálogo superan las 4.000 referencias y la tendencia va de las piezas vistosas hacia la integración. La casa defiende un diseño mediterráneo, equilibrado y funcional, con acabados cálidos y cepillados en tonos dorados, bronces o cobrizos que combinan con piedra, madera o cerámica. Menos lucimiento y más calidad de materiales: eso es, según explican, un lujo silencioso pensado para convivir con el entorno durante muchos años.

Ahorro sin renunciar al confort

La innovación también apunta al consumo. Los aireadores limitan el caudal; Tres-duo ayuda a no recurrir por sistema al caudal máximo; y Cold-Tres hace que el grifo se abra por defecto en posición de agua fría, lo que reduce el gasto energético. El objetivo, según el director general, es que el ahorro llegue de forma natural, sin que el usuario lo note en su día a día.

La experiencia de uso es la otra pata: desde la suavidad del mando hasta la sensación de solidez, pasando por nuevas duchas que combinan control de temperatura, caudal y efectos de dispersión del agua. Detalle revelador: los propios directivos prueban cada producto en sus casas antes de lanzarlo al mercado. El Smart Display, un panel intuitivo integrado en la ducha, ejemplifica ese salto hacia la grifería digital.

Futuro con etiqueta industrial

Los planes de futuro pasan por mantener competitiva la fabricación, desarrollar soluciones que consuman menos recursos, ampliar la presencia internacional y reforzar la relación con los profesionales. Digitalización e inteligencia artificial entran en la ecuación como herramientas para gestionar mejor la información, agilizar procesos y mejorar el servicio, junto a una mayor transparencia sobre el impacto de los productos.

Para quien vive en Barcelona o en su área metropolitana, esta historia demuestra que la industria de proximidad no solo resiste, sino que puede competir por diseño, calidad y servicio. Más de medio siglo después de aquel grifo para el vino del Penedès, Tres sigue fabricando aquí, y eso, para el tejido productivo local, es una buena noticia.