Great Wall Motor elige Barcelona para arrancar su gran aventura europea
El barrio de Sant Andreu acoge desde este jueves una apertura con mucho recorrido por delante. La multinacional automovilística china Great Wall Motor (GWM) ha puesto en marcha su sede dentro del concesionario Auto Almogàvers, un negocio que lleva 35 años dedicado a la venta de vehículos y que ahora se convierte en el punto de partida europeo de esta firma.
Que una marca de este tamaño inicie su despliegue continental desde la capital catalana no es un dato menor: Barcelona se convierte en la puerta de entrada de uno de los grupos industriales más potentes de Asia, presente ya en 170 países y con una red que supera los 1.500 puntos de distribución en todo el mundo.
Un coloso de más de 4.500 metros cuadrados
Las nuevas instalaciones, que superan los 4.500 metros cuadrados, funcionarán como centro neurálgico de la operativa española. Al frente del proyecto estará Josep Albert Vallcorba, máximo responsable del nuevo punto de venta oficial, quien ha justificado la apuesta por la firma asiática convencido de que se trata del vehículo que marcará el camino de los próximos años.
Las expectativas económicas son ambiciosas: GWM podría aportar el 12% de la facturación prevista para el próximo ejercicio, una cifra que rondaría los 70 millones de euros y que llegaría a duplicar los ingresos estimados para 2026.
Por su parte, José Ignacio Olazábal, director general de la marca en España, ha destacado que aliarse con una casa con tanta experiencia como Auto Almogàvers supone un avance decisivo para consolidar su presencia en el país. El directivo también ha anticipado que los espacios actuales se irán llenando conforme lleguen los nuevos modelos, previstos para finales de 2026 y comienzos de 2027.
El H7, protagonista de la presentación
El acto celebrado en la ciudad sirvió para desvelar el segundo lanzamiento europeo del grupo: el todoterreno GWM H7, que se ofrecerá con mecánicas de gasolina, híbridas e híbridas enchufables. No es su primer producto por aquí, ya que el 30 de junio vio la luz el turismo Ora 5, el primer modelo puesto a la venta.
La gama, de hecho, es amplia: turismos, monovolúmenes, todoterrenos y pick-ups, además de las firmas Tank y Wey, con las que el grupo cubre desde el SUV hasta el vehículo de trabajo. Alberto Morla, responsable de comunicación de la compañía, ha recordado que sus coches funcionan muy bien en los mercados australiano y sudamericano, y que ahora toca repetir ese éxito en territorio europeo.
Un contexto delicado para el automóvil europeo
El aterrizaje llega en un momento complicado para la industria del continente, inmersa en la transición hacia la electrificación y apretada por los costes de producción. Frente a ese escenario, la multinacional china se apoya en un centro técnico y un estudio de diseño situados en Múnich, además de en una estructura global de investigación y desarrollo que acumula 1.400 millones de euros invertidos y más de 23.000 profesionales.
Su carta de presentación combina tecnología avanzada, conectividad y precios ajustados, una fórmula con la que pretende ganarse al público frente a las marcas de toda la vida.
Sin prisa pero sin pausa
En cuanto a objetivos comerciales, la meta pasa por superar los 50 puntos de venta en España; de momento se han cerrado 33. Olazábal ha explicado que están satisfechos con cómo ha arrancado la operación y que, de momento, no persiguen cifras concretas de matriculaciones: lo prioritario es poner coches en circulación y darse a conocer entre el público.
El directivo reconoce que la firma aún es poco conocida por aquí, aunque se muestra optimista porque el producto chino goza de buena reputación, y defiende una propuesta basada en el diseño, la tecnología y el confort.
Fundada en 1990 en la ciudad china de Baoding y con actividad internacional desde 1998, Great Wall Motor se define como una compañía de movilidad inteligente que abarca toda la cadena, del diseño a la venta y el servicio. Para quienes vivimos en Barcelona, el mensaje está claro: los próximos años nos verán cruzarnos con bastante más frecuencia con los Ora 5, H7 y P500 por nuestras calles.


