El fin de los pisos turísticos en 2028 gana el respaldo de Bruselas, según el Consistorio
El compromiso de la ciudad con la vivienda vuelve a estar en el centro del debate europeo. El Ayuntamiento de Barcelona ha valorado este martes la propuesta de ley de vivienda que la Comisión Europea presentará este miércoles, y lo ha hecho con una lectura claramente favorable: el texto, asegura el consistorio, viene a dar la razón a las políticas que se están aplicando en la ciudad, y en particular a la decisión de que en 2028 no queden pisos turísticos en Barcelona.
Quien ha puesto voz a esta valoración ha sido la primera teniente de alcalde, Laia Bonet, que ha tenido acceso al borrador del reglamento. Según ha explicado, el documento europeo respalda la apuesta municipal por recuperar vivienda para los residentes, y ha querido zanjar cualquier duda al respecto: lo anunciado se cumplirá, ha defendido, y la ciudad podrá argumentar que Bruselas considera legítima esta dirección.
Qué recoge la propuesta europea
Uno de los puntos que más ha subrayado la edil es que la normativa de la UE admite que las reglas de vivienda pueden adaptarse cuando la situación lo exige. No es un detalle menor: el texto recoge herramientas que Barcelona ya utiliza, como la declaración de zona de mercado tensionado, una figura que permite activar medidas especiales allí donde el mercado se dispara.
Además, el borrador reconoce que en los territorios sometidos a una fuerte presión inmobiliaria las normas vigentes pueden no bastar para garantizar el acceso a una vivienda. Ante ese escenario, señala el Ayuntamiento, se habilita a los gobiernos para adoptar medidas que protejan el uso residencial de pisos y apartamentos.
La referencia a los alojamientos turísticos también ha sido leída como un espaldarazo. La propuesta apunta, según Bonet, que este tipo de alquileres reduce la oferta de vivienda disponible para quienes viven en la ciudad, y que por eso conviene poder actuar sobre ellos. En su opinión, Europa está diciendo que esta política no solo es legítima, sino que resulta imprescindible.
El sector turístico, en desacuerdo
No todos leen el texto europeo igual. La Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) también ha valorado la propuesta de reglamento de la Ley de Vivienda Asequible de la UE, aunque con un matiz importante: celebra el enfoque europeo, pero considera que choca frontalmente con la hoja de ruta del consistorio. Para la asociación, el camino que marca Bruselas es muy diferente al de la supresión de los pisos turísticos a partir de 2028.
Esta discrepancia anticipa un pulso que puede acompañar a la ciudad durante los próximos años, con el sector reivindicando su papel y el Ayuntamiento insistiendo en la necesidad de recuperar vivienda para los vecinos.
Un texto que aún debe recorrer su camino
La primera teniente de alcalde ha sido prudente en un punto clave: se trata todavía de una propuesta inicial, y su tramitación no será sencilla. Ha avisado de que la derecha, la extrema derecha y determinados grupos de presión intentarán rebajar la ambición del texto, de modo que la versión final responda menos a los problemas de vivienda que atraviesa Europa.
La presentación oficial llegará este miércoles, cuando la Comisión Europea desvele los detalles de una norma que, si avanza, marcará las políticas de vivienda de las ciudades del continente. Para Barcelona, de momento, el mensaje del borrador es el que el Consistorio quería escuchar: la vía escogida para llegar a 2028 sin pisos turísticos cuenta, a su juicio, con el aval de Bruselas.
Los vecinos seguirán de cerca cómo evoluciona la negociación europea, porque el resultado puede tener efectos directos en un asunto que toca de cerca a cualquiera que busque hogar en la ciudad: la disponibilidad de vivienda en Barcelona y el equilibrio entre la actividad turística y la vida cotidiana en sus barrios.


