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Más de 120.000 viviendas vacías o infrautilizadas en el área metropolitana, según denuncia UGT

UGT cifra en más de 120.000 las viviendas vacías o sin uso en el área metropolitana de Barcelona y pide movilizarlas ante la crisis del alquiler.

Un cuarto vacío en la casa de todos: 120.000 pisos sin uso alrededor de Barcelona

Quien anda buscando piso en Barcelona sabe que la oferta escasea y que los precios no dejan de escalar. Por eso llama tanto la atención el dato que ha puesto sobre la mesa UGT: en los municipios del área metropolitana hay 120.788 viviendas que están vacías, resultan inhabitables o funcionan como segundas residencias que sus dueños apenas pisan. Casi un tercio del total catalán se concentra en la Gran Barcelona.

El sindicato ha construido una herramienta interactiva que examina los 500 municipios más poblados del territorio, a partir del censo público del Idescat y del registro de fianzas de alquiler que gestiona el Incasol. ¿Cuándo considera una vivienda infrautilizada? Cuando el propietario no llega a pasar 15 días al año en ella.

La foto, municipio a municipio

En el conjunto de Catalunya el recuento asciende a 381.957 casas y pisos vacíos o infrautilizados, lo que equivale a cerca del 10% de todo el parque residencial. Barcelona ciudad presenta un 9,3% de viviendas en esta situación, una proporción más cercana a Terrassa (9,5%) y Badalona (8,4%) que a otras grandes ciudades. Tarragona encabeza la lista con un 12,4%, mientras que Mataró registra la cifra más baja, con solo un 3,6%.

Números que duelen

Para dimensionar el dato conviene recordar que el president de la Generalitat, Salvador Illa, prometió levantar 50.000 viviendas a lo largo de esta legislatura. Poner en circulación el parque infrautilizado permitiría disponer de casi cuatro veces esa cantidad, con el consiguiente alivio para el precio del metro cuadrado, tanto en compra como en alquiler.

La brecha entre sueldos y precios no deja de crecer. Según Esade, que cruza encuestas del INE con datos de Idealista, los salarios subieron un 28% de media entre 2015 y 2025; en ese mismo periodo, el metro cuadrado en venta se encareció un 80% y el de alquiler un 87%.

Las consecuencias se notan en el día a día: ocho de cada diez menores de 30 años siguen viviendo con sus padres, según el Observatori Català de la Joventut; 159.150 personas en Catalunya comparten piso con gente que no es su pareja ni su familia, y en 74.108 viviendas conviven unidades familiares distintas obligadas a repartir techo y gastos, según los últimos datos del INE, referidos a 2021.

El turismo se lleva pisos por delante

La segunda alerta del informe apunta al desvío de residencias hacia el alquiler de temporada y el turístico. En la última década, 486.459 viviendas habrían dejado de ser hogares para convertirse en negocio, sobre un parque total que ronda los cuatro millones. Dicho de otro modo: Catalunya ha visto reducirse un 12% su stock residencial por este motivo.

La reacción política

El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado su intención de eliminar las licencias de arrendamiento turístico para frenar parte de esta deriva. En el plano autonómico, el Govern, que en un primer momento se opuso, trabaja ahora en limitar el precio de estos arrendamientos y en endurecer las condiciones para conceder licencias.

El informe llega, además, en un momento delicado: el próximo 11 de noviembre está convocada una huelga general por la vivienda. Dos décadas y media después de que el 15-M popularizara la exigencia de que ni sobren personas sin techo ni casas sin nadie, UGT traduce esa reivindicación en cifras difíciles de ignorar.

Para quienes buscan casa en Barcelona, la conclusión es clara: parte de la solución podría estar ya construida; solo falta activarla.