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De dormir en su coche a emprender: Barbara pelea por salir del sinhogarismo en Barcelona

Una holandesa afincada en Barcelona construye con Homeless Entrepreneur su negocio de paseo de perros para dejar atrás el sinhogarismo.

De dormir en su coche a emprender: Barbara pelea por salir del sinhogarismo en Barcelona

Las historias de superación muchas veces nacen de los momentos más duros. Es el caso de Barbara Van der Leden, apodada 'Sunshine', una holandesa afincada en Barcelona desde 2007 que lleva más de dos años sin un lugar estable donde dormir. Lejos de rendirse, está construyendo un proyecto de negocio que, confía, le devuelva la estabilidad perdida.

Este verano se ha refugiado en los Pirineos de Huesca. Vive en su coche y, después de pasar la noche aparcada en Sitges, el calor mediterráneo no le dejaba descansar ni a ella ni a sus dos perros. Ahora limpia los establos de una hípica y saca a pasear a los seis perros de los propietarios de la finca a cambio de un sueldo y de un techo donde resguardarse.

Una racha de golpes que la llevó al coche

Su calvario empezó en 2024, cuando perdió el trabajo y tuvo que dejar su casa. Buscó una habitación en un piso compartido de Montcada i Reixac, pero la experiencia se torció: el arrendador consumía y traficaba con drogas. Decidió irse el día que encontró a uno de sus perros con síntomas de intoxicación y descubrió que el hombre había entrado en su habitación para robarle algunas de sus cosas.

Regresó al vehículo, aunque hizo un paréntesis para volar a Holanda y cuidar de su hermana enferma. Lo previsto como estancia de dos meses se convirtió en siete: su hermana falleció y ella se quedó unos meses más al cuidado de su madre. De vuelta a España, sin empleo, con habitaciones a precios inasumibles y numerosos propietarios que vetan a inquilinos con mascotas, volvió a dormir en su coche.

El encuentro que le dio una luz al final del túnel

La casualidad quiso que, mientras aparcaba en Sitges, una vecina conociera su situación y la pusiera en contacto con Homeless Entrepreneur, la asociación encabezada en Barcelona por el estadounidense Andrew Funk. Desde entonces, Barbara ha ido encadenando 'WorkAways', estancias de unas semanas trabajando a cambio de alojamiento, mientras construye su proyecto a largo plazo: ganarse la vida paseando perros, justo lo que más disfruta.

Entrar en el programa tiene un primer trámite nada sencillo: grabar un vídeo para redes sociales explicando quién eres y cómo quieres cambiar tu situación. Ella reconoce que le costó muchísimo, porque a nadie le gusta enseñar una etapa tan delicada de su vida. Con el tiempo, sin embargo, agradece haber dado ese paso.

De la hípica a Esade y a un escenario con 120 empresarios

Su participación en las charlas semanales y actividades de la entidad la llevó hasta Esade, donde colaboró con un grupo de alumnos que estudiaba las causas del sinhogarismo. Le resultó difícil, pero subraya que este tipo de retos la hacen crecer. Poco después, dio una charla ante unos 120 empresarios en unas jornadas celebradas en Sitges. Cuenta que la vivió como algo abrumador, pero que superarla la hizo sentir que cambiaba un poco.

La estrategia de la asociación pasa por que estos encuentros generen contactos y herramientas para sacar adelante cada proyecto. En el caso de Barbara, la fundación le ofrecerá un 'coach' que la asesore en la promoción de su futuro negocio de paseo de perros. En otros casos, la ayuda toma otra forma, como la asesoría legal prestada estos meses para que personas sin papeles puedan regularizar su situación. El objetivo, resume Funk, es que ellos mismos continúen solos cuando el proyecto esté consolidado.

Un modelo que apuesta por la autonomía

La entidad nació en Estados Unidos y asegura haber ayudado a más de 3.500 personas en más de 15 países. El propio Funk la trajo a Barcelona tras quedarse sin hogar en la capital catalana por el fracaso de un negocio, del que logró salir gracias a su mujer, que le abrió las puertas de su casa. Frente a fórmulas como el 'housing first', centrada en dar un techo cuanto antes, defiende que muchas veces un techo sin un proyecto detrás no es suficiente.

Barbara regresará pronto a Barcelona para estar cerca de sus amistades y del equipo de la asociación. Su prioridad es encontrar una casa cuanto antes, porque, como ella misma lamenta, gasta tanta energía buscando dónde vivir que apenas le queda para trabajar. Con sus perros al lado y su idea de negocio entre manos, sigue dando pasos hacia una nueva etapa.