Hogar

Barcelona estrena 15 pisos temporales en Sant Martí para personas sin hogar

El Ayuntamiento abre 15 viviendas temporales con hasta 40 plazas en Sant Martí para personas sin hogar, con acompañamiento socioeducativo.

Quince viviendas de paso en Sant Martí para ayudar a empezar de nuevo en Barcelona

Hay noticias que hablan de ladrillos y otras que hablan de segundas oportunidades. Esta, afortunadamente, es de las dos. El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha quince viviendas temporales en el distrito de Sant Martí, un recurso destinado a personas sin hogar o en riesgo de exclusión que ya ha empezado a llenarse: tres familias residen actualmente en el complejo de la calle Veneçuela.

El nuevo dispositivo ofrece un máximo de 40 plazas repartidas según las necesidades de cada unidad de convivencia. Así, siete de los alojamientos se reservan para familias con hijos menores de hasta cuatro miembros, cuatro viviendas quedan destinadas a parejas y cuatro más son estudios pensados para quienes viven solas. Cada una cuenta con cocina, comedor y lavabo propios, un detalle que busca que la experiencia sea lo más parecida posible a una vida normalizada.

Cómo funciona este recurso municipal

No basta con pedir plaza: para acceder a estas viviendas, los usuarios han realizado un copago ajustado a su situación económica. La comisionada de Acción Social, Sonia Fuertes, ha detallado que cada familia contó con un cálculo adaptado a su economía, sin aplicar una fórmula única para todos los casos.

El criterio clave en la selección ha sido la autonomía. Los servicios sociales y el equipo de sinhogarismo de la ciudad han priorizado a las personas con más posibilidades de salir adelante por sí mismas, porque se trata de una solución de paso: dos años como máximo, prorrogables a un tercero en casos excepcionales. Durante ese tiempo, los residentes estarán acompañados por profesionales del ámbito socioeducativo que les ayudarán a mejorar sus hábitos y competencias, con un objetivo claro: encontrar un empleo y una salida estable en el mercado de la vivienda.

Una respuesta a la emergencia habitacional

La teniente de alcaldía Raquel Gil ha reconocido que muchas personas atraviesan serias dificultades para mantener su casa en la ciudad y ha admitido que Barcelona atraviesa un momento de alerta. Al mismo tiempo, ha subrayado que este recurso responde a situaciones de emergencia concretas, aunque ha puntualizado que conseguir un contrato de alquiler no es tarea sencilla. Si alguien agotara los tres años sin encontrar vivienda, se activarían otros recursos siguiendo valoraciones técnicas, aunque desde el Consistorio no prevén que ocurra, basándose en la experiencia acumulada con los pisos APROP.

Espacios para convivir y aprender

Las 15 viviendas ocupan la planta baja del edificio y se completan con espacios comunitarios que fomentan la convivencia: salas de talleres y reuniones, una sala de informática y otra de juegos para los más pequeños. En el exterior, los residentes dispondrán de un jardín y de un futuro huerto que gestionarán ellos mismos, con la idea de aprender buenos hábitos alimentarios mientras comparten un proyecto común.

La inversión municipal en el complejo supera los 18,3 millones de euros, de los cuales 3,7 millones se han destinado a construir estos pisos temporales. El edificio también acoge 60 habitaciones para personas mayores y 76 espacios de alquiler social, lo que lo convierte en una pieza importante de la vivienda pública del distrito.

Una red que sigue creciendo en la ciudad

Estos nuevos pisos se suman a las casi 2.900 plazas de alojamiento temporal que ya funcionan en Barcelona. Y no será la última incorporación: está previsto añadir cinco viviendas más, con 20 plazas, para jóvenes sin hogar, además de dos nuevos servicios APROP en 2028 que sumarán otros 112 alojamientos a la red de vivienda pública.

Para quienes vivimos en Barcelona, esta noticia es un recordatorio de que la emergencia habitacional no es un tema lejano, sino un reto de ciudad que se trabaja barrio a barrio. Si conoces a alguien que pueda beneficiarse de estos recursos, la vía habitual es acercarse a los servicios sociales del distrito, donde cada caso se valora de forma personalizada.