Se trata de una masía centenaria ubicada en un entorno rural que integra tres viviendas independientes totalmente reformadas y preparadas para alojar a un máximo de doce personas. El complejo se distribuye en dos plantas, destinando la planta baja a los apartamentos turísticos y manteniendo la planta superior como residencia familiar. Cada unidad cuenta con una superficie útil variable entre sesenta y dos y ciento veintiséis metros cuadrados, ofreciendo espacios diseñados para estancias cómodas tanto en grupo como en familia.
Las instalaciones incluyen conexión a internet y red wifi en todas las habitaciones, así como sistemas de calefacción y aire acondicionado para garantizar el confort durante todo el año. Los espacios comunes y privados disponen de televisión con antena parabólica y llar de foc. Las cocinas están completamente equipadas con horno, vitrocerámica, nevera, microondas, lavavajillas y lavadora, complementadas con utensilios de cocina, vajilla y ropa de cama y baño. Además, el recinto cuenta con animales de granja como conejos, ánades, gallinas y faisanes, permitiendo observar la actividad agrícola y ganadera tradicional.
Cada apartamento presenta una configuración específica de dos dormitorios y un baño, junto con un espacio diáfano de cocina-comedor. Dos de las unidades incorporan terrazas cubiertas de cuarenta y diez metros cuadrados respectivamente. La ubicación facilita el acceso directo a rutas de senderismo y visitas a entornos protegidos como el Parque Natural del Montseny, el Parque Montnegre-Corredor y las Guilleries, además de permitir desplazamientos hacia localidades cercanas como Tordera, Blanes o Breda.
La estructura mantiene su carácter residencial y productivo, ofreciendo una alternativa de alojamiento basada en la funcionalidad y el entorno natural. Se recomienda consultar la disponibilidad y características específicas de cada vivienda antes de planificar la visita.