Una noche de barricadas y fuego en Plaza Catalunya tras la marcha por la vivienda
Lo que comenzó como una reivindicación por el derecho a la vivienda acabó convirtiéndose en una de las noches más convulsas que se recuerdan en el corazón de la ciudad. La manifestación celebrada el lunes 5 de octubre por la noche derivó, una vez terminado el recorrido, en una cadena de altercados graves que se prolongaron hasta pasada la medianoche por las calles más céntricas de Barcelona.
El balance de una noche dura
El balance facilitado por la policía catalana es serio: 13 personas han sido arrestadas por desórdenes públicos, entre ellas un menor de edad, y 30 agentes de los Mossos d'Esquadra han resultado heridos, todos ellos con pronóstico leve. El elevado número de efectivos afectados da una idea de la intensidad de los enfrentamientos que se vivieron durante horas en pleno centro.
La tensión saltó justo al concluir la marcha. Los primeros incidentes se registraron en la confluencia del Paseo de Gracia con la Gran Via y fueron desplazándose hasta Plaza Catalunya, el punto donde la situación llegó a su momento más crítico. Desde el cuerpo policial han explicado que los grupos de encapuchados que protagonizaron los desmanes mantuvieron una actitud especialmente agresiva contra el cordón de los agentes.
Barricadas, fuego y material de obra como munición
El rastro del vandalismo es elocuente: se contabilizaron 28 barricadas levantadas en plena vía pública y 22 incendios que los Bomberos de Barcelona tuvieron que sofocar. Conviene destacar que las dotaciones trabajaron escoltadas por un dispositivo policial especial, ya que los provocadores también dirigieron sus ataques contra ellos durante las labores de extinción.
Uno de los episodios más delicados de la noche fue el saqueo de varias obras situadas cerca de La Rambla, de donde los violentos extrajeron material para arrojarlo contra las fuerzas de seguridad. Según el recuento del cuerpo, entre los objetos lanzados había extintores, palos de hierro y madera, adoquines, botellas de vidrio con líquido e incluso cuchillos. Los lanzamientos fueron constantes y de gran volumen durante buena parte de la noche.
En su repliegue hacia la plaza, los altercados no amainaron: los grupos prendieron fuego a material de obra y a bicicletas que se encontraban estacionadas en la calle Pelai, una de las arterias más transitadas del centro.
La acampada de Plaza Catalunya, en el punto de mira
Los Mossos d'Esquadra han señalado además que varios encapuchados aprovecharon el campamento de protesta instalado en la misma plaza para refugiarse y tratar de esquivar la acción policial. Los agentes llevaron a cabo intervenciones para que abandonaran la zona, aunque los altercados continuaron porque los violentos seguían acudiendo a las obras próximas a la Rambla en busca de material con el que lanzar piedras de forma masiva contra los funcionarios.
El dispositivo policial para recuperar la calma
Ante la escalada y la contundencia de los ataques, las unidades antidisturbios intervinieron para despejar el entorno y recurrieron a un uso selectivo de lanzaderas como herramienta para dispersar a los atacantes. La estrategia permitió restablecer el orden público cuando ya había pasada la medianoche.
Desde estas líneas trasladamos nuestro apoyo a los vecinos y comerciantes de la zona, que tuvieron que vivir una noche especialmente difícil. Si tienes que acercarte estos días por Plaza Catalunya o por el eje del Paseo de Gracia, te recomendamos estar atento a las comunicaciones oficiales. Seguiremos informando de cualquier novedad sobre la investigación abierta a los 13 detenidos y de cómo evoluciona la situación en el centro de la ciudad.


