Cae parte del falso techo de la estación de Fabra i Puig y deja tres heridos leves
Susto mayúsculo este martes por la tarde en la estación de Rodalies de Fabra i Puig, en Barcelona. Una parte del falso techo de las instalaciones se ha desprendido de forma repentina, provocando la caída de materiales sobre una de las zonas de paso. El balance es de tres personas heridas, aunque por fortuna las lesiones son, según los primeros datos, de carácter leve.
El aviso movilizó de inmediato a un amplio dispositivo de emergencias. Al lugar se desplazaron ambulancias para atender a los afectados, dotaciones de los Bomberos de Barcelona, efectivos de los Mossos d'Esquadra y agentes de la Guardia Urbana, que trabajaron de forma coordinada tanto en la asistencia a los heridos como en la valoración del estado de la zona dañada.
La estación, cerrada por seguridad
Ante la magnitud del susto, las autoridades optaron por la prudencia y ordenaron el cierre de la estación de Rodalies como medida de seguridad. El área afectada quedó acordonada para que los equipos pudieran examinar con calma el techo, revisar la estructura y descartar que se produjeran nuevas caídas de material.
¿Y qué ocurre con los trenes? La circulación de la línea R4 no se ha detenido por completo, de modo que los convoyes siguen rodando por la vía. La diferencia es que, de momento, no efectúan parada en Fabra i Puig debido al cierre de la estación, por lo que quienes solían subir o bajar aquí tendrán que buscar otras paradas o ajustar su trayecto habitual.
La alternativa más práctica pasa por el metro: el servicio de la línea 1 no ha resultado afectado por el desprendimiento y continúa funcionando con total normalidad. Así, los pasajeros que utilizan este intercambiador pueden apoyarse en la parada de metro para completar sus desplazamientos mientras se resuelve la situación.
El desprendimiento, un día después de iniciar la reforma
El detalle que más llama la atención es el momento elegido. El accidente se ha producido en plenos trabajos de renovación de la estación, que habían comenzado apenas veinticuatro horas antes. El proyecto de reforma cuenta con un presupuesto que supera los 382.000 euros y contempla, entre otras actuaciones, la renovación completa del vestíbulo, con la idea de actualizar el espacio y facilitar su uso a los viajeros.
Las mejoras previstas no se limitan a la estética. Las obras también persiguen mejorar la accesibilidad de las instalaciones y hacerlas más eficientes, dos aspectos que agradecen a diario quienes se mueven en transporte público. Unos trabajos pensados precisamente para dar mejor servicio a la ciudadanía han quedado así marcados por este imprevisto casi al arrancar.
La prioridad ahora: que la estación sea segura
De momento, la consigna es clara: antes de que la estación pueda reabrir y recuperar su actividad habitual, hay que garantizar la seguridad del recinto para pasajeros y trabajadores. Serán las revisiones de los técnicos las que determinen cuándo se puede volver a utilizar con normalidad y si resulta necesario reforzar alguna parte del techo.
Iremos contando en el blog cualquier novedad sobre la reapertura de la estación y la evolución de las obras. Mientras tanto, si tenéis previsto viajar en la línea R4, recordad que los trenes no se detienen en Fabra i Puig y organizad el trayecto con tiempo; y si necesitáis moveros por la zona, la línea 1 de metro sigue siendo vuestra mejor aliada.


