Gastronomía

Dónde comer la mejor pizza en Barcelona: ruta por las pizzerías de moda

Ruta por las mejores pizzerías de Barcelona: napolitanas, romanas y estilo neoyorquino, con masas de fermentación larga y hornos de leña.

Una vuelta por las pizzerías que están dando que hablar en Barcelona

Pocas comidas salvan una cena como una pizza. Gusta a grandes y pequeños, admite infinitas combinaciones sobre la masa y, en Barcelona, la oferta es tan amplia que a veces cuesta decidirse. Por eso hemos preparado este repaso por algunas de las pizzerías más interesantes de la ciudad: hay napolitanas de manual, propuestas romanas e incluso un rincón con sabor neoyorquino.

Las napolitanas de referencia

Nap Molino cumple una década y acaba de ser admitida en la organización de Nápoles que vela por la legitimidad de la margarita. En febrero encendieron su horno de leña y las estrellas de la carta son, precisamente, la margarita y la 'cosacca', una de las más antiguas de la tradición.

Madre Lievito también celebra diez años, con Giorgio Sorbo al frente de un negocio que fue pionero en traer a la ciudad la auténtica pizza napolitana y que ya suma cuatro locales.

En La Balmesina, Alessandro Zangrossi y el cocinero Mattia Ciresola defienden que una pizzería es una trattoria: ambiente distendido, precio comedido, trigo ecológico, 72 horas de fermentación y hornos eléctricos a 390 grados donde la masa pasa dos minutos antes de rematarse con una parte en crudo. La de cecina con queso ahumado, imprescindible.

Grosso Napoletano es la cadena que triunfa en Madrid y que ha aterrizado en Barcelona con sus piezas de bordes gruesos, elaboradas en dos hornos de piedra con ingredientes traídos de Nápoles, a precios asequibles y en un espacio de estética industrial y moderna.

En el Born, Murivecchi acumula 20 años de éxito a base de gastronomía napolitana a precios razonables: más de un millón de comensales han pasado ya por sus mesas, muchos para pedir sus pizzas de masa madre fermentada 72 horas y cocidas a 480 grados en horno de leña.

Mama es la apuesta de Michele Martino, un expeluquero napolitano que cambió las tijeras por el horno y que sirve algunas de las mejores pizzas de Barcelona en su establecimiento.

Pizzas de autor y de temporada

Sartoria Panatieri, de Rafa Panatieri y Jorge Sastre, destaca por sus buenos precios, sus masas con largas fermentaciones y sus elaboraciones de temporada, con la calabaza como protagonista en la carta.

Los mismos Sastre y Panatieri se han pasado a la pizza romana, fina y crujiente, en Romo.

Quien busque un local amplio tiene Gloria Osteria, en la calle de Enric Granados: 1.000 metros cuadrados donde se sirven platos de sabores reconocibles elaborados con ingredientes de más de 170 productores italianos, además de unas pizzas gourmet que están de fábula.

Raciones generosas y aire neoyorquino

Parking Pizza abrió hace nueve años, cuando Barcelona aún no era una de las capitales mundiales de la pizza y la oferta era escasa, y hoy cuenta con varios establecimientos en la ciudad.

Y si lo que queréis es un trozo de Nueva York sin salir del Eixample, Sacred Slice Pizza es la pizzería estilo neoyorquino que ha montado una familia estadounidense, con elaboraciones igualitas a las que podríais encontrar entre rascacielos.

No podemos olvidar Can Pizza, un clásico de la ciudad y su área metropolitana con establecimientos en varias ciudades, que en los últimos años ha cambiado de manos y que no le tiene miedo a la polémica pizza de piña.

Pizza para todos los gustos

Como veis, la oferta en Barcelona va desde la napolitana más ortodoxa hasta la romana más crujiente, pasando por apuestas de autor y de temporada, con precios para todos los bolsillos. La próxima vez que os quedéis sin ideas para cenar, ya sabéis: en la ciudad tenéis para elegir y volver a elegir.