Miles de familias de Barcelona se quedan sin plaza de guardería pública y el PP pide soluciones
Empezar el curso sin saber en qué guardería estará tu hijo se ha convertido en una preocupación muy real para cientos de vecinos de la ciudad. El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha acusado al alcalde, Jaume Collboni, de dejar fuera de la red pública de guarderías a más de 3.000 familias de cara al curso 2026-2027, según un comunicado difundido este domingo.
En su crítica, Sirera ha señalado que, aunque desde el Consistorio se anuncian de forma constante nuevas plazas, la realidad es que muchos hogares de la capital catalana vuelven a afrontar el inicio de curso sin un sitio público para los más pequeños. Un escenario, según el dirigente popular, que se repite año tras año y que no recibe una respuesta suficiente por parte del equipo de gobierno.
Las cifras de la preinscripción
Los datos del Instituto Municipal de Educación de Barcelona (IMEB) reflejan la magnitud del asunto: este año se han registrado 8.171 solicitudes de preinscripción, mientras que las plazas disponibles para alumnos de nuevo ingreso eran 4.831. En un primer momento, eso se traduce en que cerca del 59 % de las familias peticionarias ha conseguido plaza directa, mientras que unas 3.340 han quedado inicialmente en lista de espera a la espera de que se liberen vacantes.
La capacidad global de las escuelas infantiles municipales llega este curso 2026-2027 a las 8.993 plazas para niños de cuatro meses a tres años, repartidas entre 106 centros de toda la ciudad. De las 145 plazas incorporadas ahora, 104 provienen de la apertura de la nueva EBM Tramuntana, en Sant Andreu, y las 41 restantes de las obras de ampliación de la EBM La Mar, en la Barceloneta.
La cobertura, sin embargo, no mejora: el curso pasado la red municipal atendió el 66 % de las peticiones y el Ayuntamiento confiaba en alcanzar el 71 % gracias a las incorporaciones recientes. El crecimiento de la demanda ha ido más deprisa que el de la oferta y el porcentaje final se ha quedado en torno al 60 %.
Pactos con la red privada y ayudas a las familias
Para intentar paliar la situación, Sirera ha instado al alcalde a cerrar acuerdos con las guarderías privadas de la ciudad de manera que se amplíe la oferta y las familias excluidas de la red municipal tengan alternativas reales. Ha recordado, además, que el PP logró aprobar en 2023 una propuesta para que el ayuntamiento subvencionara una parte del coste de los centros privados a quienes no hubieran obtenido plaza pública.
El mensaje del líder popular ha sido claro: no se trata de que todas las plazas sean municipales, sino de que ninguna familia de Barcelona se quede sin opción educativa por una cuestión económica.
Adiós a los barracones escolares
La petición no se queda solo en las guarderías. Sirera ha reclamado al Ayuntamiento y a la Generalitat que fijen una fecha definitiva para acabar con los barracones escolares en la ciudad. Con ese fin, el PP llevará a la próxima Comisión de Educación una solicitud para que, en un plazo máximo de tres meses, se presente un calendario público con el compromiso de eliminar los módulos prefabricados.
Un asunto que toca de cerca a muchos barrios
Con centros repartidos por toda la ciudad y una demanda que no deja de crecer, el acceso a la escuela infantil se ha convertido en uno de los grandes quebraderos de cabeza para las familias con niños pequeños en Barcelona. Habrá que ver cómo responde el equipo de gobierno a las peticiones del PP en la próxima Comisión de Educación y si la oferta municipal consigue alcanzar por fin el ritmo de la demanda.


