El Barça se impone 1-3 en el Sánchez-Pizjuán: dominio total ante el Sevilla en la jornada 7
Buenas noticias para la afición que sigue al F.C. Barcelona desde la capital catalana: los azulgrana volvieron de su desplazamiento a Sevilla con los tres puntos en el bolsillo tras ganar 1-3 en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, en un choque correspondiente a la jornada 7 de LaLiga EA Sports que se jugó el sábado a las 21:00 horas con Juan Martínez Munuera en el arbitraje.
Si el resultado ya es notable en un estadio siempre complicado, los números que dejó el duelo lo son aún más, porque el conjunto visitante fue muy superior en prácticamente todas las facetas del juego. Aquí os traemos el repaso estadístico completo para que no os quede ningún dato por conocer.
El balón, de color azulgrana
El dato que resume todo es la posesión: el equipo que representa a nuestra ciudad manejó el 69,5% del balón, dejando al conjunto hispalense con un testimonial 30,5%. Esa diferencia se nota en el apartado del pase, donde los barcelonistas completaron 581 pases acertados por los 205 locales. Incluso en precisión ganaron los visitantes, que erraron 63 pases frente a los 75 del Sevilla.
Con tanto control del esférico, el guion del partido fue claro: presión alta, circulación rápida y llegada continua por parte de los de visita.
Peligro constante arriba y seguridad atrás
El Barça probó fortuna en 7 remates entre los tres palos, a los que hay que añadir 12 tiros desviados y un disparo al poste. El rival apenas inquietó 3 veces a puerta y sumó 4 intentos fuera, sin rozar la madera. De hecho, la portería local fue de las más trabajadas del sábado: su guardameta firmó 5 paradas, el doble que las 2 que necesitó efectuar la valla azulgrana.
Los tres goles visitantes llegaron con sello colectivo: el equipo catalán registró 3 asistencias de gol, una por cada tanto anotado, mientras el Sevilla firmó una asistencia en su único tanto. El dominio territorial también se tradujo en el apartado de córners: 3 para los barcelonistas por solo 1 para los locales.
Poco pique y ninguna pena máxima
El choque transcurrió mayormente limpio. Martínez Munuera solo mostró una cartulina amarilla, para el conjunto sevillano, y no hubo expulsados. En el capítulo disciplinario, el Sevilla cometió 10 faltas y recibió 11, mientras que el Barça cometió 11 y sufrió 8. Tampoco hubo penaltis en ninguna de las dos áreas, algo que evitó polémicas en un estadio de ambiente siempre caliente.
En los fuera de juego, los locales cayeron en 5 ocasiones por solo 2 de los visitantes, otra muestra de la dificultad que tuvieron para superar a la zaga azulgrana.
Para recordar desde Barcelona
El encuentro se pudo seguir en televisión a través de Movistar LaLiga y Orange Fútbol 1, como es habitual en los desplazamientos ligueros del equipo. Para quienes lo vivieron desde bares y terrazas de Barcelona, el guion fue de los que dejan buen sabor de boca: control, ocasiones y goles a domicilio.
Ganar en un campo como el Sánchez-Pizjuán nunca es sencillo y esos tres puntos valen oro en la carrera por mantenerse en la parte alta de la clasificación. Desde estas líneas seguiremos atentos a la evolución del equipo en las próximas jornadas para traeros, como siempre, el análisis con todos sus números.


