La Parroquia de Santa Perpetua de Mogoda es un centro de culto católico con una trayectoria arquitectónica que abarca desde el siglo X hasta la actualidad. Su origen se vincula a un posible edificio paleocristiano o romano del último cuarto del primer milenio, posteriormente reemplazado por una estructura visigótica entre los siglos VII y VIII. El templo románico fue consagrado el 21 de noviembre de 1178 por el obispo de Barcelona Bernat de Berga.
En el ámbito de su actividad pastoral, la institución cuenta con un espacio sagrado destinado a albergar columbarios. Esta instalación permite custodiar las urnas con las cenizas de los difuntos, facilitando la conservación del recuerdo y la oración por parte de familiares y miembros de la comunidad cristiana.
La evolución constructiva del edificio registra intervenciones significativas a lo largo de los siglos. Entre 1648 y 1655 se erigió el campanario actual, de estilo renacentista. A principios del siglo XVIII se añadió la nave norte y, tras un siglo, la nave sur, configurando la disposición de tres naves conservada hoy. Durante la década de 1940 y 1950 se realizaron adaptaciones funcionales, mientras que restauraciones recientes han recuperado elementos ornamentales deteriorados.
El mantenimiento de este patrimonio religioso responde a un compromiso histórico con la vida litúrgica local y la preservación de sus trazos medievales y renacentistas. La continuidad de sus espacios abre la posibilidad a fieles y visitantes para observar su evolución arquitectónica y participar en las celebraciones comunitarias que se desarrollan en su interior.