El edificio religioso forma parte de un conjunto arquitectónico de estilo románico datado entre los siglos X y XI. Su estructura original se conserva junto a elementos defensivos históricos, contribuyendo al patrimonio monumental de la zona. La edificación mantiene su función devocional y responde a las características constructivas típicas del periodo medieval catalán.
Se ofrecen recorridos guiados que abarcan la iglesia y la torre de defensa anexa, así como sesiones de meditación programadas. Asimismo, se habilitan espacios para exposiciones temporales que incluyen muestras de paleontología, como la visualización de ejemplares fósiles en sala especializada.
El entorno geográfico del complejo se sitúa en una posición elevada que facilita la observación del paisaje circundante. Las intervenciones recientes han priorizado la conservación del conjunto histórico y la puesta en valor de sus elementos estructurales. Se mantiene la integración del ámbito religioso con actividades culturales y patrimoniales dirigidas a la difusión histórica.
Conocer este enclave permite comprender la evolución del arte románico local y su adaptación al territorio. La planificación de visitas organizadas y la programación expositiva facilitan el acceso al estudio de su herencia cultural sin requerir permisos previos complejos.