Este centro se dedica al acompañamiento de personas mayores que, debido a su situación personal de dependencia, requieren soporte en la realización de sus actividades cotidianas. El propósito principal es ofrecer una atención integral y de alta calidad de vida a cada individuo que reside en las instalaciones, adaptándose a sus necesidades específicas.
La actividad se centra en el cuidado de personas en situación de fragilidad, respondiendo a sus necesidades y aspiraciones de manera individualizada. Se proporciona soporte para las actividades diarias, garantizando que cada residente pueda llevar a cabo su proyecto de vida dentro de un entorno seguro.
Los valores fundamentales que rigen la actuación son la dignidad, el respeto y la humanidad. El modelo de intervención se basa en la perspectiva ética del modelo ACP, fomentando el respeto de los derechos humanos. Se utiliza el método de comunicación Validación para mejorar la relación interpersonal con personas desorientadas. Es destacable la política de no utilizar sujeciones físicas, ya que está científicamente demostrado que producen efectos negativos sobre la salud. Para conseguir un entorno acogedor, se mantiene un ratio de un profesional por cada residente. Los espacios están diseñados para generar bienestar, estimular los sentidos y favorecer la integración.
Se invita a conocer más sobre este enfoque centrado en la persona y su compromiso con la calidad de vida de los mayores.