El recinto constituye un espacio turístico centrado en el patrimonio geológico e histórico vinculado a la extracción de sal y la arquitectura defensiva de la zona. La instalación ofrece acceso a galerías subterráneas donde se observan formaciones geológicas como pliegues y vetas, así como itinerarios que explican la evolución del entorno y su relación con la actividad minera tradicional.
La oferta incluye visitas guiadas al interior de las galerías salinas, recorridos temáticos sobre la historia de la fortaleza y rutas por los monumentos emblemáticos del casco antiguo. También se proponen experiencias teatralizadas que combinan divulgación geológica con dinámicas interactivas, además de paseos nocturnos para contemplar el paisaje desde miradores. Para grupos corporativos y educativos se organizan actividades astronómicas y juegos de tipo escape room adaptados al castillo y al centro histórico. Asimismo, cuenta con una exposición permanente y una tienda especializada en productos derivados de la sal.
Los servicios se estructuran mediante paquetes que integran la montaña salina y el castillo en una misma jornada, facilitando la combinación de patrimonio, tradición y comercio local. Se destacan rutas narrativas sobre historias de resistencia femenina y conexiones entre la producción salinera y la viticultura comarcal. La gestión del espacio prioriza la conservación del legado industrial y la difusión científica mediante formatos accesibles.
Visitar este enclave permite comprender la transformación territorial y apreciar cómo la geología ha condicionado el desarrollo urbano y económico durante siglos. La planificación de visitas anticipadas garantiza el acceso a todas las modalidades propuestas y optimiza la experiencia en cada uno de los espacios culturales habilitados.