El Clínic, el Mar y la Zona Franca unen fuerzas para llevar la impresión 3D a los hospitales
Barcelona refuerza su papel en la innovación sanitaria con un proyecto ambicioso. El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), el Hospital Clínic y el Hospital del Mar han firmado un convenio de colaboración con el que pretenden encabezar el desarrollo de la impresión 3D en el ámbito de la salud en Cataluña. La apuesta, presentada como pionera en el continente europeo, busca tender un puente entre la medicina que se practica cada día en los hospitales y las posibilidades de la fabricación digital.
El planteamiento es colaborativo: los conocimientos clínicos y científicos de los dos centros hospitalarios se pondrán en común con la tecnología disponible en la Incubadora 3D del CZFB. Para hacerlo posible, ingenieros y técnicos especializados compartirán espacio con los equipos asistenciales y de innovación en una superficie de más de 1.000 metros cuadrados ubicada en el edificio de la incubadora. El propósito, según explicaron durante la presentación, es dar respuesta a necesidades reales de profesionales y pacientes, acortando al máximo el camino entre un problema detectado y la solución que lo resuelva.
Aplicaciones muy tangibles
Lejos de ser un ejercicio teórico, el proyecto contempla usos concretos que pueden notarse en la asistencia diaria. Uno de los campos principales será la planificación quirúrgica: se elaborarán guías y piezas a medida para intervenciones, además de modelos tridimensionales que ayuden a preparar las operaciones. También se trabajará en la rehabilitación, con productos personalizados diseñados e impresos para cada paciente, e incluso en la fabricación de repuestos para los aparatos técnicos de los propios hospitales, un detalle que puede ahorrar disgustos cuando un equipo se avería.
La tecnología también llegará a la formación. Los modelos y las cirugías simuladas servirán para entrenar a los profesionales en un entorno seguro, mientras que la investigación se beneficiará de la creación de prototipos, nuevos materiales y dispositivos. Blanca Sorigué, directora general del CZFB, subrayó durante la presentación la confianza de la entidad en la innovación como herramienta para transformar la sociedad y generar un impacto tangible en la vida de las personas.
Unir talento para innovar mejor
Los responsables de los dos hospitales coincidieron en el mensaje central: la colaboración multiplica los resultados. Josep Maria Campistol, director general del Clínic, defendió que la mejor forma de innovar en salud consiste en sumar conocimiento clínico, capacidad tecnológica y talento de distintas instituciones, y añadió que esta alianza sitúa a Cataluña en una posición de liderazgo al convertir la innovación en valor asistencial. Por su parte, Jaume Raventós, gerente del Hospital del Mar, se mostró convencido de que cooperar es la manera más inteligente de avanzar: cuando dos grandes hospitales y un ecosistema innovador trabajan juntos, según sus palabras, los límites se convierten en oportunidades.
Un precedente que avala el proyecto
No es la primera vez que la Incubadora 3D del CZFB demuestra de qué es capaz. Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorci, recordó que durante la pandemia el centro contribuyó a fabricar 400 respiradores ante la urgencia sanitaria y humana de aquellos meses. Ahora, explicó, se da un paso más al crear una estructura estable para que la innovación colaborativa se traduzca en proyectos reales. A su juicio, la iniciativa demuestra que la tecnología más avanzada puede convertirse en soluciones útiles para la sociedad y para la vida de las personas.
El horizonte va más allá de los tres impulsores. Se pretende construir un ecosistema capaz de atraer a otras entidades, generar nuevas alianzas y reforzar la capacidad innovadora del territorio en la impresión 3D sanitaria con proyección internacional. Olga Pané, consellera de Salud, cerró la presentación defendiendo que iniciativas de este tipo pueden situar a Cataluña como referente europeo en fabricación digital aplicada a la salud y mantener al país a la vanguardia, con liderazgo en el sur de Europa.
Para los vecinos de Barcelona, la noticia se traduce en algo muy concreto: hospitales con más herramientas para planificar cirugías, rehabilitaciones a medida y equipos mejor mantenidos. Una apuesta por que la tecnología que se desarrolla en la ciudad acabe mejorando la atención que se recibe en ella.


