Barcelona encabeza el desplome del alquiler en toda España
Si andas estos días buscando piso de alquiler por la ciudad, la sensación de que las opciones se han esfumado no es cosa tuya. Un estudio de Idealista al que ha tenido acceso EL MUNDO lo deja claro: Barcelona ha perdido el 82,7% de su oferta de alquiler permanente desde 2018. En números, la ciudad ha pasado de más de 113.850 anuncios a solo 19.723 en 2025, es decir, 94.130 viviendas menos en ocho años.
Un mercado que se vacía en todo el país
El problema trasciende a nuestra ciudad. En conjunto, España ha pasado de más de 902.660 anuncios de alquiler en 2018 a poco más de 510.000 en 2025: casi 400.000 viviendas que se han esfumado del mercado durante la etapa de Pedro Sánchez en La Moncloa. El propio presidente del Gobierno describía hace un mes la situación como un mercado «roto y dislocado». Dentro de ese panorama, Cataluña destaca por partida doble: es la comunidad que más oferta ha perdido, un 71,2%, y al mismo tiempo ha funcionado como el gran laboratorio de las políticas de vivienda del Estado.
¿Qué ha pasado exactamente en Barcelona?
La capital catalana fue pionera en estrenar los controles de precios que permite la Ley de Vivienda de 2023, acompañados de la declaración de zonas tensionadas (hoy son 302 municipios) y de medidas de presión sobre los grandes tenedores. Desde el sector ya se advirtió entonces que semejante marco podía generar inseguridad jurídica entre los propietarios y expulsar pisos del alquiler habitual. Uno de los efectos más visibles es la fuga hacia el alquiler de temporada, que se quedó fuera del alcance de la norma: de hecho, casi 9.400 viviendas de corta estancia se habían inscrito en la ciudad en la ventanilla única digital del Ministerio de Vivienda hasta julio del año pasado.
El resto de grandes ciudades, en la misma tesitura
Aunque aquí el porcentaje es el más alto, nadie escapa. Bilbao, otra ciudad con control de precios, ha perdido el 60,8% de sus anuncios (de 7.560 a 2.964). Girona cede un 59,7% y San Sebastián alrededor del 60%. Madrid es la capital que más volumen ha visto desaparecer: más de 117.550 anuncios menos, el 58% de su oferta. Valencia acumula un descenso del 47,2%, Málaga un 35,8% y Sevilla ha pasado de 23.960 a 11.695 pisos anunciados.
Mucha más demanda, muchísima menos oferta
Al desplome de la oferta se suma una presión demográfica histórica. Según Eurostat, España es el país de la UE que más inmigración recibe, con más llegadas que Francia y Alemania juntas, y se acerca a los 50 millones de habitantes. El proceso de regularización extraordinaria suma cerca de tres millones de extranjeros, a los que se unirán sus reagrupaciones familiares. Mientras tanto, el Banco de España ha elevado a un millón el déficit habitacional previsto para 2028, y su subgobernadora, Soledad Núñez, ha anticipado que en los dos próximos años harán falta 300.000 casas más de lo calculado para afrontar la crisis.
Las nuevas medidas: más foco en la demanda que en la oferta
Los últimos reales decretos aprobados en el Consejo de Ministros vuelven a apostar sobre todo por estimular financieramente la demanda: 10.000 millones de euros para el programa Tu Casa, con préstamos sin interés de hasta 50.000 euros para comprar la primera vivienda, además de limitaciones a las rentas en zonas tensionadas y controles al alquiler por habitaciones. Las medidas destinadas a aumentar la oferta, en cambio, llevan recursos mucho más modestos: 280 millones en avales para edificación industrializada y 400 millones para promociones con proveedores sociales, justo lo que el sector reclamaba con más insistencia.
Un apunte dentro del panorama gris: a nivel autonómico solo La Rioja ha logrado crecer, y entre las capitales hay diez que ganan oferta, con Jaén, Castellón, Palencia, Logroño y Ávila a la cabeza. En Barcelona, por desgracia, la tendencia va en dirección contraria, y para quien busca casa aquí la realidad no cambia: poquísimos pisos disponibles, muchísimos candidatos por cada anuncio y una tensión que no da tregua. Toca seguir de cerca si las próximas medidas consiguen devolver viviendas al mercado.


